
Jornadas de Inicio
Temuco por Angélica Véliz
“Ayinrehue, ¡que tu Alianza viva!”. Motivados por nuestro lema, dimos inicio a nuestra Jornada de Familia con mucho entusiasmo.
En este encuentro, la Mater volvió a encender en nosotros el fuego por Schoenstatt, especialmente al acercarnos a un hito tan importante para nuestro terruño: los 60 años de la bendición de nuestro Santuario, que celebraremos el 16 de noviembre del 2028.
Fue el 16 de noviembre de 1968 cuando la Mater tomó posesión de este querido lugar. Desde entonces, ha hecho fecundo este espacio de gracias para toda nuestra región, y desde aquí ha salido al encuentro de muchos otros rincones del sur de nuestra patria. Ha ido caminando con nosotros, dejando su huella en cada paso a lo largo de esta tierra sureña.
Por eso, este año quisimos centrar nuestra jornada en el Santuario, haciéndonos preguntas muy simples pero profundas: ¿por qué vengo al Santuario? ¿Qué tiene este lugar al que vuelvo una y otra vez? Estas inquietudes guiaron toda la reflexión, que fue acompañada por el P. Enrique Grez, nuestro invitado, quien compartió de manera muy cercana y profunda su experiencia, tanto desde lo teológico y pastoral como desde su propia vivencia personal.
A lo largo de la jornada, cada uno fue reconociendo lo que la Mater ha ido regalándonos en gracias y bendiciones. También fuimos redescubriendo cómo nos conduce a un encuentro más profundo con lo sobrenatural, acogiéndonos en su corazón de Madre y Educadora, y animándonos a ser apóstoles en nuestra vida diaria: en la familia, en el trabajo, en los estudios y en todos los lugares donde Dios nos ha puesto.
Fue un día muy especial, en que pudimos compartir la alegría de encontrarnos en un almuerzo familiar, marcado por el reencuentro y también por la acogida de quienes se están integrando a Schoenstatt, lo que nos llena de esperanza. Después de la exposición, el trabajo en grupos nos permitió compartir y profundizar en temas muy propios: los Fundamentos vivos del Santuario, la imagen de nuestra Mater y cómo hacemos fecundo el Santuario a través de nuestro Capital de Gracias en la vida cotidiana.
Todo esto será parte del camino que seguiremos recorriendo durante el año en nuestras comunidades, siempre motivados por nuestro lema: “Ayinrehue, ¡que tu Alianza viva!”, porque todo lo que vivimos en el Santuario nace y se sostiene en nuestra Alianza de Amor.
Nos queda la certeza de que este tiempo de preparación hacia el Jubileo de los 60 años es una oportunidad para renovar Schoenstatt desde sus raíces, y así poder regalar a las futuras generaciones un Movimiento vivo, que sea un verdadero aporte para la Iglesia diocesana y una respuesta a los desafíos de los tiempos que vienen.
Cerramos este hermoso encuentro con una Eucaristía para luego peregrinar a nuestro Santuario y agradecer a la Mater por tantos regalos recibidos, renovar, una vez más, nuestra Alianza de Amor en nuestra fuente de gracias. Caminamos bajo un cielo nublado que amenazaba lluvia, pero que sentimos como el anuncio de un tiempo nuevo y fecundo. Y así, como Familia unida en Alianza, cantamos dentro del Santuario, a todo pulmón y con fuerza, nuestro Himno de la Familia.
Los Ángeles
Motivados por el lema nacional y en el año en que nuestro Santuario celebra 35 años desde su bendición, dimos inicio a nuestro caminar anual el pasado sábado 14 de marzo, en la Jornada de Inicio de Familia. En el Santuario nos reunimos integrantes de las distintas Ramas y corrientes de vida, comenzando la tarde con un profundo momento de oración frente al Santísimo. Este espacio nos permitió aquietar el corazón y disponernos interiormente para vivir, como Familia, un verdadero momento de Cenáculo.
A un mes de la partida de nuestra querida asesora, Hna. M Yerthy, quisimos hacer memoria agradecida de su vida y entrega. A través de un emotivo video que recogía diversas vivencias compartidas, pudimos volver a sentir su presencia y renovar nuestra gratitud por todo lo que sembró en la Familia de Los Ángeles.
La jornada estuvo también marcada por el inicio del acompañamiento de nuestro nuevo asesor, el P. Stefano Daneri, quien, mediante una profunda y dinámica exposición, nos invitó a redescubrir el sentido de nuestra Alianza de Amor con María. Nos llevó a reflexionar sobre su vivencia personal, las gracias recibidas y el desafío de proyectarla en la construcción de una verdadera cultura de Alianza en nuestra sociedad.
Posteriormente, compartimos en grupos de trabajo integrados por miembros de distintas ramas y corrientes de vida. En este espacio pudimos reconocer cómo, en nuestra vida concreta, se hace visible la acción de las tres gracias del Santuario. Asimismo, valoramos el regalo de nuestras comunidades y grupos, y renovamos la conciencia de que la Alianza de Amor implica derechos y también compromisos: crecer en fidelidad y salir al encuentro de otros para acercarlos al Santuario.
Finalmente, en la Eucaristía, pusimos sobre el altar las conclusiones de la jornada, junto con la alegría de lo vivido y el anhelo de seguir construyendo, como Familia, una “Tierra Fiel de María, Cenáculo para la ciudad”.
Puerto Montt – por Claudio Núñez
Este 2026 hemos decidido conectarnos con el Ideal de nuestro Santuario: “Cenáculo, Familia Fiel del Padre para la Iglesia”. Ya han pasado más de 20 años, quienes lo crearon, lo rezaron, lo descubrieron están con más años, más canas… y algunos ya no están. De hecho, en la misma Jornada de Inicio había unas 60 personas y no llegaban a 10 los que habían participado ese 18 de noviembre del 2005. Y la Jornada de Inicio del 2026 no fue para hacer historia, sino para llamar al Espíritu Santo y conectarnos con nuestro padre fundador para descubrir acciones que nos permitan vivir este bello y desafiante Ideal en estos tiempos. Aspiramos a ser un Cenáculo, un lugar donde llega el Espíritu Santo y nos envía; Familia Fiel del Padre, fiel a Dios Padre y fiel a nuestro fundador, una familia fiel del padre, una sola Familia viviendo en distintas ramas y carismas, unos siendo peregrinos, otros jóvenes, otros madrugadores, señoras, matrimonios, misioneras…, una sola Familia Fiel del Padre; y es para la Iglesia, Schoenstatt y nuestro Santuario no se agota en nosotros, solo tiene sentido para la Iglesia, como lo soñó nuestro fundador el padre José, incluso rescatando la inspiración de nuestro padre fundador: San Vicente Pallotti.
El eje que nos guiará este 2026 al Santuario de Santa María del Mar de Puerto Montt es la conquista de San Vicente Pallotti, el Apóstol de Roma que nació 90 años antes que nuestro fundador. Dios puso en el camino de nuestro fundador ser Director Espiritual del Seminario Menor Pallottino, y es con esos jóvenes con quienes sella por primera vez la Alianza de Amor. Por ello, San Vicente es un referente ineludible de todo schoensttatiano, a San Vicente le conmueve el Cenáculo “Ella es la gran Misionera, ella Obrará Milagros”. Iremos dando vida a esta conquista, para que nos ilumine nuestras acciones que hagan vida nuestro Ideal Santuario.
Trabajaremos para que el 15 de agosto en nuestro Santuario se sellen nuevas Alianzas de Amor que estén conectadas con la vida de nuestro Ideal. Sacerdotes que en estos tiempos nos acompañan en el Santuario en misas y celebraciones, serán guiados y sellarán su Alianza de Amor con la Mater. Y también los agentes pastorales de la Parroquia Buen Pastor y sus capillas, donde está nuestro Santuario, también serán guiados y sellarán el mismo día, su Alianza de Amor. Fue en la Jornada de Inicio donde empezamos a levantar las manos para ser parte del equipo que organiza la conquista de San Vicente o de los que prepararán a Sacerdotes y agentes pastorales de nuestra Parroquia para que sellen Alianza de Amor.
Y como toda Jornada de Inicio, es mucho más también. Es un momento para cargar pilars para reencontrarnos, para utilizar el teléfono del padre José y que nos diga qué espera de cada uno, para tomarnos un café, para que cada rama o carisma se sienta invitado a descubrir qué le regala a la Mater este 2026 para hacer vida nuestro Ideal de Santuario. Y no estamos solos, por lo pronto, el Consejo, la compañía y la motivación que nos da nuestro padre asesor, P. Alejandro Martínez. Y desde la distancia, con un bello video motivacional de 5 minutos del P. Francisco García Huidobro, nuestro padre Pancho, quien nos conecta nuestro Ideal con nuestro padre Fundador y con San Vicente.
Preparación a la jornada de Puerto Montt
En la preparación de la Jornada de Inicio muchas personas y eventos se vincularon y mucha oración hubo para que sea Él quien construye. Tuvimos en la mesa muchos regalos de Dios, la Mater nos presentaba varias piezas del rompecabezas. Partamos:
● El 19 de marzo tuvimos la primera reunión de Coordinación con nuestro Director Nacional, P. Gonzalo Illanes y todos nuestros Santuarios y Ermitas. ¡Que Viva tu Alianza! El P. Gonzalo nos invita a decirlo a todo pulmón y con mucha alegría ¡Que Viva tu Alianza!, disfrútalo, agradécelo. Y al mismo tiempo nos lo dice nuestra Buena Madre “¡Que Viva tu Alianza!”, tú que tienes Alianza de Amor vívela, hazla vida, la Alianza con nuestra Mater nos indica … Nada sin Nosotros, nos envía. Somos Schoensttat en salida.
● El 14 de marzo nuestro Obispo Fernando Ramos nos invitó junto a todas las Parroquias, colegios católicos y diversos Movimientos, a partir el año. A muchas cosas nos invitó el padre Obispo, entre ellas salir a Misionar nuestros alrededores, somos una Iglesia Misionera. Somos una Santuario vinculado, somos un Santuario que pertenece a un cuerpo mayor, por lo pronto somos Schoensttat Chile y recogemos desde ahí el sentido del tiempo de hoy de vivir nuestra Alianza, y muy especialmente este 2026 con mucho entusiasmo participaremos de la Jornada de Dirigentes en el Santuario de Bellavista con la bella coincidencia del 31 de mayo. Cuidaremos que vayan quienes hoy sirven en nuestro Santuario en distintas ramas y carismas, también puedan ir quienes en el corto plazo puedan dar el Sí a María y tomar postas en este servicio, y por qué no, quienes recién conocen elSantuario. Para todos será un momento de oración, de formación, de sentirnos parte de un todo que nos motive e impulse. Somos un Santuario vinculado a nuestra Diócesis, y aquí identificamos mucho por hacer. Nuestro Santuario para la Iglesia. El Santuario, es mío, es nuestro y es de toda la Iglesia.
CURICO / Santuario Tierra Joven – por Yasna Aguirre
La alegría de encontrarnos
Con el corazón lleno de gratitud y esperanza, como Familia de Tierra Joven de Curicó dimos inicio a nuestro año 2026 con la Jornada que llamamos La alegría de encontrarnos, en profunda sintonía con nuestro lema nacional: Que viva tu Alianza. Luego del tiempo de vacaciones, volver a nuestro terruño tuvo un significado especial: reencontrarnos como Familia, volver a mirarnos, compartir la vida y renovar juntos el compromiso con nuestra Alianza de Amor. Fue una jornada marcada por la alegría sencilla, el sentido de comunidad y el deseo de caminar unidos este 2026.
Comenzamos con la celebración de la Santa Misa, presidida por nuestro asesor, el P. Patricio Ilabaca, quien nos invitó a poner este nuevo año en manos de Dios y de la Mater, confiando en que será Ella quien guíe cada paso de nuestra misión. A lo largo del día, vivimos tres momentos centrales que nos ayudaron a profundizar y proyectar nuestro camino:
- En “Voces de la Iglesia”, reflexionamos en torno a Jesús Maestro, dejándonos interpelar por su enseñanza y su llamado a seguirlo con autenticidad en la vida cotidiana.
- Luego, en “Voces de Schoenstatt”, profundizamos en el lema “Que viva tu Alianza” y en el rol de María, luz de nuestra esperanza, recordando que nuestra espiritualidad se sostiene en una relación viva con Dios y en la confianza filial en la Mater.
- Finalmente, en “Voces de la Familia de Tierra Joven”, vivimos un momento especialmente significativo al contemplar un video con recuerdos del caminar del año 2025. Fue una instancia que despertó emoción, gratitud y renovado sentido de pertenencia.
Posteriormente, el trabajo en grupos nos permitió aterrizar estos contenidos en líneas concretas de acción, proyectando juntos los desafíos y caminos para este nuevo año 2026. Cerramos la jornada con un alegre almuerzo compartido en los jardines de nuestro Santuario, signo sencillo pero profundo de la vida de Familia que queremos seguir cultivando. Así, con la “alegría de encontrarnos” y el corazón dispuesto, iniciamos este 2026 confiados en que, de la mano de María, nuestra Alianza seguirá viva y fecunda en cada uno de nosotros.
Familia del Tabor / La Serena por Guillermo Plaza
El sábado 14 de marzo, partimos el día con nuestra Jornada de Inicio 2026. Uno de los acentos centrales fue la importancia de volver al corazón del carisma, redescubriendo el sentido de pertenencia y la alianza como camino concreto para transformar la vida cotidiana. Se destacó también el llamado a ser fuente de esperanza para otros, especialmente en tiempos donde el mundo necesita testigos alegres y comprometidos. Como siempre nuestros ex jefes de la Rama de Familia, Felipe Romo y Anita Pizarro, hicieron una dinámica que nos llevó a recordar, por quién estábamos aquí. En un ladrillo le dimos las gracias a
aquellos que lo hicieron posible. Eso nos obligó a detener el tiempo y muchas personas vinieron a nuestra mente, fue una linda experiencia, obligándonos a sacudir las telarañas del tiempo. Les dimos las gracias a muchas personas, que sin nombrarlas hicieron que una sonrisa y un gracias desde el corazón se fijara en nuestra conciencia.
Por eso con alegría, esperanza y un fuerte sentido de comunidad, la Familia del Tabor dio inicio a su año 2026 en una jornada marcada por el encuentro, la renovación interior y el compromiso. Muchos éramos antiguos, pero afortunadamente también muchos nuevos, entre ellos jóvenes de la Rama femenina y universitaria. Desde el comienzo se vivió un ambiente fraterno y acogedor, donde cada participante pudo sentirse parte de una Familia viva, convocada a crecer unida. A través de momentos de reflexión, testimonios y dinámicas, se invitó a mirar el año que comienza como una oportunidad para profundizar la fe, fortalecer los vínculos y proyectar una misión común. La jornada no solo permitió organizar el año, sino que encendió nuevamente el fuego interior de cada miembro, renovando el deseo de caminar juntos, con María, hacia metas más altas.












