
Campanario y Rancagua
SANTIAGO – CAMPANARIO
La visita del P. Gonzalo nos dejó una invitación profunda a vivir nuestra Alianza de Amor con alegría y gratitud, haciendo de ella un verdadero sello de nuestra vida schoenstattiana. Una Alianza hecha vida, en el corazón, en las decisiones, en la familia, trabajo, apostolado, en nuestra vida cotidiana.
Nos animó a conquistar y cultivar la Misa de Renovación de Alianza, poniendo cimientos firmes para que nuestras raíces crezcan cada vez más en el carisma y evitando que este se nos “lave” o se diluya con el tiempo.
Nos recordó que ser schoenstattiano es vivir nuestra fe 100% católica, de la mano de la Mater. Toda nuestra vida puede llevar ese sello mariano: al rezar, al comulgar, al enfrentar nuestras alegrías y dificultades. “Hacer todo, siempre agarrados de la mano de la Mater”. También nos desafió a ser un Schoenstatt en salida, con la alegría de evangelizar, generando permanentemente espacios donde todos se sientan bienvenidos e invitados a participar.
Nos habló directamente a la Familia de Campanario, reconociendo estos 35 años de vida del Santuario, siendo uno de los lugares con más vida y riqueza del Movimiento y por lo tanto “Al que mucho se le da, mucho se le pide”, y que estos 35 años de vida sean una oportunidad de renovación y reencantamiento.
Finalmente, nos dejó una linda tarea: ser un “interrogante irresistible”, es decir, vivir de tal manera nuestra Alianza que otros puedan preguntarse qué nos mueve, qué nos da esa alegría y, que a través de nosotros, los otros puedan descubrir a la Mater.
RANCAGUA
Carlos Pavez
La reciente visita del P. Gonzalo Illanes a la Familia de Rancagua fue un encuentro en cierta medida inesperado. Inesperado porque existe el anhelo de que las misas de 18 sean celebradas por un padre de Schoenstatt, y que en esta ocasión fuese el Director nacional del Movimiento, fue realmente un regalo.
Después de la Misa, y mientras compartíamos café y torta, se dio una conversación muy amena, cordial y enriquecedora sobre la importancia de la alianza y de cómo vivirla más intensamente. Creemos que fue un hito importante de este año en nuestra Familia de Rancagua el poder tener una reflexión frente a la importancia que significa crecer en conciencia y en misión. Con la visita del P. Gonzalo, creemos que se generó esa conciencia y el anhelo de crecer junto al Santuario, unidos a la Familia de Schoenstatt en la Alianza de Amor.
Agradecemos sinceramente la visita, por el tiempo y el cariño que siempre nos ha manifestado y que siempre nos inspira a crecer aún más como Familia.
