
CIEES
¿DÓNDE SE JUEGA REALMENTE NUESTRA VOCACIÓN BAUTISMAL COMO LAICOS?
Por Christian Ketterer / Presidente CIEES Chile
Un schoenstattiano vive su Alianza de Amor las 24 horas del día (24/7). Entonces surge una pregunta tan sencilla como desafiante: ¿dónde se juega realmente nuestra vocación bautismal como laicos?
La respuesta, en parte, está en nuestras reuniones de Rama, en el Santuario, en las misiones y en tantos apostolados que alimentan nuestra vida espiritual. También allí donde transcurre gran parte de nuestra existencia: en la familia, en el mundo del trabajo y la sociedad.
San Pablo nos invita a revestirnos del “hombre nuevo” (Col 3, 9-10). Santo Tomás de Aquino nos recuerda que el “orden del ser determina el orden del actuar”. Y el P. José Kentenich soñó con formar precisamente ese “hombre nuevo en una comunidad nueva”, viviendo una Alianza de Amor que unifica toda la existencia mediante un auténtico ser y vivir orgánico.
Quizá ésta sea una de las preguntas más importantes para Schoenstatt en nuestro tiempo. Si el primer siglo (1914 – 2014) estuvo marcado por consolidar el carisma, quizá el segundo nos esté invitando a irradiarlo con una fidelidad creadora, capaz de inspirar respuestas originales e innovadoras para los desafíos de cada época, hoy marcados por la Era Digital, permaneciendo fieles a la misma Alianza de Amor.
La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) ha profundizado durante décadas la misión de los laicos de transformar las realidades temporales desde dentro. El Papa Francisco nos llamó a dejar de “balconear”, a salir con “olor a oveja” y a vivir una “Iglesia en salida”. Hoy, el Papa León XIV nos desafía a discernir cristianamente los cambios culturales, tecnológicos y laborales de nuestro tiempo.
La DSI nos ofrece el horizonte para transformar el mundo. La pedagogía kentenijiana nos da un método concreto que ayuda a implementarlo en personas, comunidades y organizaciones concretas.
Todo ello ya estaba contenido en el corazón de nuestro Santuario. La Mater nos regala tres gracias: Acogida, Transformación y Envío.
El Santuario nunca fue el punto de llegada. Siempre fue el punto de partida. Allí somos acogidos y transformados para ser enviados. Quizá hoy estamos llamados a redescubrir con nueva fuerza esa tercera gracia.
Aporte del CIEES
Schoenstatt en el trabajo (CIEES) es vivir la Alianza de Amor de manera orgánica allí donde, cada día, tomamos decisiones, construimos vínculos, ejercemos la autoridad, servimos a otros y contribuimos a una sociedad más humana.
Fiel al espíritu de la Confederación Apostólica Universal (CAU), CIEES no busca reemplazar otros apostolados. Quiere ponerse al servicio de toda la Familia de Schoenstatt, ofreciendo una dimensión del carisma del P. Kentenich especialmente fecunda para el mundo del trabajo: centros educativos, de salud, servicios públicos, fundaciones, pymes y tantas otras organizaciones donde laboramos.
El testimonio del venerable Mario Hiriart sigue iluminando este camino. Su vida demuestra que es posible vivir una profunda unidad entre fe y trabajo, haciendo de la profesión un verdadero lugar de santificación, servicio y misión.
Quizá hoy el Señor vuelva a decirnos, como a Pedro: “Duc in altum”. Rema mar adentro. No tengas miedo de volver a echar las redes allí donde parece más desafiante vivir el Evangelio.
Quizá el Santuario nunca quiso convertirnos en pasajeros. Quizá siempre quiso formarnos como navegantes. Personas que, acogidas y transformadas por María, se atreven a zarpar una y otra vez hacia las nuevas fronteras donde la Iglesia necesita la presencia de laicos que vivan su vocación bautismal, su Ideal Personal y una Alianza de Amor hecha vida.
Si esta inquietud también resuena en tu comunidad, conversemos. Nos gustaría visitar tu Santuario o Ermita para compartir este discernimiento y descubrir juntos cómo el carisma del P. Kentenich puede seguir fecundando, con fidelidad creadora, el mundo del trabajo. Porque esta misión no pertenece a CIEES. Pertenece a todo Schoenstatt: “Unidos en la misión”


